Cómo desarrollar la escucha activa con los compañeros de trabajo y los clientes
¿Quieres saber cómo desarrollar una escucha activa realmente eficiente en tu vida personal y en tu trabajo?
Practicar una auténtica escucha activa requiere una gran conciencia de uno mismo y un esfuerzo por comprender al otro más allá de las palabras. Si entrenemos esta habilidad conseguiremos comunicarnos mejor, ser más eficientes y resolutivos, pero también nos ayudará a desarrollar nuestra capacidad de negociación y fortaleceremos las relaciones con nuestros compañeros y clientes.
La escucha activa es una de una las habilidades esenciales que tenemos que practicar en la vida y, por supuesto, en el trabajo.
¿Escuchamos realmente a los demás?, ¿nos escuchamos como equipo?, ¿estamos abiertos al diálogo y a comprender los argumentos de los demás? Creemos que escuchamos, sí, pero no lo hacemos correctamente. Este es uno de los aprendizajes que extraigo después de muchos, muchos años formando a equipos de trabajo en el desarrollo de habilidades de comunicación.
Y es que la rapidez con la que intercambiamos información y la presión a la que estamos sometidos en el día a día, nos lleva a estar programados para responder, pero no para comprender realmente lo que nos están comunicando. No prestamos atención plena al lenguaje verbal, tampoco al gestual y menos aún al lenguaje emocional. Porque para identificar este tipo de información hay que trabajar y entrenar previamente, como ocurre en cualquier otro proceso de aprendizaje.
Cinco cosas que tal vez no sabías de la escucha activa
- Escuchamos activamente a otras personas cuando estamos presentes al 100%, prestamos atención plena, sin interrumpir y tenemos en cuenta lo que nos dicen, lo que no nos dicen (leer entre líneas), y por supuesto, cómo nos lo dicen.
- Además de las palabras, cada vez que nos comunican un mensaje, nos están facilitando información extra y muy valiosa que debemos tener en cuenta: la intención, la emoción, el tono de voz y el lenguaje no verbal de quien nos habla.
- Nos hemos desacostumbrado a escuchar activamente y para volver a programar este hábito como parte de nuestras habilidades necesitamos hacer un esfuerzo consciente que nos ayudará a recibir y comprender el mensaje completo que nos comunican.
- Identificar nuestro estado emocional antes de disponernos a escuchar a alguien es esencial, porque tal vez no estamos en el momento más oportuno para poder hacerlo, ya sea porque nuestra energía no es la más adecuada, porque en ese momento nos sentimos frustrados, enfadados, o porque estamos cansados y necesitamos unos minutos para calibrar nuestras emociones y reactivarnos .
- Gracias a la escucha activa no sólo obtenemos información útil y valiosa sobre nuestros clientes, familia o amigos, también comprendemos, aprendemos y disfrutamos de relaciones laborales más sanas y equilibradas.
La escucha activa nos ayuda a fortalecer relaciones y, en el ámbito comercial, es un aliado para aumentar las ventas.
Si la practicas diariamente, estarás ganando información y perspectiva, mejorarás significativamente tus habilidades para moverte como pez en el agua en el ámbito persona y profesional. ¿Te has quedado con ganas de más? Llámanos o escríbenos y te ayudaremos a formar a tu equipo de trabajo para que desarrolle y ponga en práctica una auténtica escucha activa aportará un gran valor en el entorno profesional.
Estaremos encantados de escucharte y orientarte en todo lo que necesites.
Mientras tanto, te dejo por aquí este recurso con las recomendaciones más importantes para poner en práctica la escucha activa en el trabajo desde ya!



